Y que, por la Gracia de Dios y las Oraciones de muchos, va consiguiendo en las cinco partes del Mundo.
¿QUIÉN GANA Y QUIÉN PIERDE EN LA IGLESIA CUANDO SE VA CONSIGUIENDO?
Hoy estas preguntas, puestas en clave de Vaticano II, entendemos que deberían formularse así:
“Un ciego nunca ha visto y no sabe lo que es ver, nunca tiene tanta pena, como el ha visto y no ve”