Volver atrás
18/OUT/2001
Discurso de Eduardo no XIX Encontro do OMCC
Eduardo Bonnín reafirma os Cursilhos como plano de Deus: levar Cristo como pessoa viva ao homem, com fidelidade ao carisma, unidade e simplicidade, para que o Evangelho chegue a todos pela experiência e testemunho.

Berlín, 18 de octubre de 2001.

Mis queridos cristianos todos:

Ha sido una gracia de Dios el que me pueda hallar aquí con vosotros, correspondiendo a la amable invitación que me hizo oportunamente nuestra hermana Frances Ruppert.

Mi edad y mis achaques no me permitían asistir, pero, por la gracia de Dios, mi salud dio un vuelco favorable y aquí pude estar.

Le estoy muy agradecido a nuestra hermana Ruppert, y a sus colaboradores, porque durante su mandato, ha sabido cumplir a la perfección el cometido del OMCC, que no es otro que clarificar y mantener la esencia y la finalidad de nuestro Movimiento, para que haya unidad de mensaje.

También es muy de agradecer su incesante voluntad en lograr la anexión de nuestro Movimiento al Consejo Superior de los Laicos, sugerencia que ya en el IV Encuentro Latinoamericano, en 1976, nos hizo al Cardenal Pironio, (q.s.g.h.), diciéndonos que, si no lo hacíamos, corríamos el peligro de vernos marginados del resto de los movimientos seglares eclesiales.

Pido al Señor que nuestros hermanos del Brasil sepan también ser fieles a los postulados que persigue nuestro Movimiento, con el fin de que la buena nueva del Evangelio llegue a los más posibles.

No olvidando que Dios al encarnarse en Cristo, no se hizo estructura sino persona, y por su resurrección, persona viva, viviente normal, cercana, que nos conoce, que nos busca, que nos quiere y que nos ofrece su amor y su cercanía y quiere acompañarnos en nuestro vivir, con la luz de su palabra y con el suave impulso de su humana ternura.

Sabemos bien, porque lo intentamos vivir cada día, que cuando nos abrimos a la fe, y creemos y sobre todo vivimos estas realidades, comprobamos en vivo y en directo, que la esencia del Cursillo de Cristiandad, su núcleo más vivo, no tiene dimensión visible en el espacio, porque se mueve al nivel íntimo, profundo, personal y vital, donde la impresión es tan evidente para uno mismo, para su sí mismo, que la interpretación ajena nunca puede expresarla con exactitud, tan sólo puede vislumbrarse o entreverse en aquello que dice: “… el hálito de Dios, que cuando pasa, nos deja la nostalgia de la gloria” o lo que sentían los discípulos de Emaús, cuando Cristo les acompañaba en su camino, o lo que “todos los sentidos suspendía” a San Juan de la Cruz.

Entonces se percibe el eco de lo cierto. Y se tiene así, frente a la vida, la serenidad que da la costumbre, sin perder el asombro que produce cada amanecer.

Esto es lo que nos proponíamos al principio del principio y lo que seguimos proponiéndonos todavía.

Hoy que los Cursillos se han extendido a los 5 Continentes, nos sentimos emocionados y agradecidos, muy contentos, pero no satisfechos, al complacernos en comprobar, una vez más, que aquella idea que se nos metió en el alma, cuando teníamos 20 años, no era una quimera, ni un capricho de juventud, ni una exaltación propia de la edad, sino un plan del Espíritu de Dios.

Seamos fieles a este plan y demos gracias a Dios que se dignó escuchar nuestras plegarias, cuando en la capilla del local diocesano de la Acción Católica, juntamente con Don Sebastián Gaya, entre otras muchas cosas, de decíamos al Señor:

¡Señor!

“Creemos que los hombres te buscan sin hallarte”

“Creemos que tendremos el arrojo de enseñarles el camino”

“Queremos que nos des la simplicidad de tus santos, el arrojo de tus mártires y la alegría de tus hermanos”

“Que no necesitemos milagros para creer y obrar, pero que tengamos tanta fe, que merezcamos que nos los hagas”

Eduardo Bonnín 

 

Compartilhar
Registre-se
Aproveite todo o conteúdo.
Acesse este conteúdo completo e descubra em profundidade o legado de Eduardo Bonnín. O registro é gratuito e levará apenas um momento.
Conteúdo relacionado
Ir para legado
Sobre a
Fundação
Nosso objetivo é preservar e difundir o legado que Eduardo Bonnín Aguiló, fundador dos Cursilhos de Cristandade, deixou para o mundo.
Seja membro
da fundação
Seu apoio é fundamental para continuar difundindo o legado de Eduardo Bonnín. Ao se tornar membro, você contribui para o desenvolvimento de projetos que mantêm viva sua mensagem e permitem que mais pessoas descubram a riqueza do carisma dos Cursilhos de Cristandade.
Inscreva-se no boletim da Fundação
Nome
E-mail
Registre-se
Aproveite todo o conteúdo.
Acesse este conteúdo completo e descubra em profundidade o legado de Eduardo Bonnín. O registro é gratuito e levará apenas um momento.
Faça sua contribuição.
Você pode colaborar com uma contribuição única ou periódica, no valor que decidir. Sua ajuda contribui para a manutenção da Fundação. Somos gratos!
Email
Valor (EUR)
Obrigado pela sua mensagem.
Ela foi recebida pela Fundação e estamos trabalhando para responder o mais breve possível.
Se você tiver outras dúvidas ou precisar de mais informações, não hesite em nos contatar.
¡De colores!
Obrigado por se inscrever.
A inscrição na atividade foi recebida pela Fundação.
Se quiser inscrever outra pessoa, preencha o formulário novamente.
¡De colores!
Obrigado por se inscrever.
Em breve você começará a receber o Boletim da Fundação Eduardo Bonnín Aguiló na sua caixa de entrada.
¡De colores!