Agradecimiento: Acción y efecto de agradecer.
Agradecer: Sentir o expresar gratitud
Gratitud: Sentimiento que mueve a estimar el beneficio recibido y a corresponder a él de alguna manera.
El agradecimiento esta conectado existencialmente con la admiración. La admiración es propia de personas grandes, abiertas y atentas.
Hay quien se admira ante lo insólito, lo que suele ser indicio inequívoco de superficialidad, y hay quien se admira ante lo cotidiano, lo corriente, lo normal, actitud que revela una evidente profundidad.
La adulación nos hace hablar más de la cuenta.
La admiración, nos hace caer en la cuenta que más que hablar, se trata de saber asombrarse ante lo sencillo, lo simple.
SINTOMATOLOGÍA DE LA PATOLOGÍA APOSTÓLICA
Lo más hondamente humano es el agradecimiento cuando se tiene conciencia de que lo que uno es, de que la vida es un don y uno siente fluir en sí mismo el don de la vida, no puede menos que sentir también agradecimiento.
Ser agradecido es la mejor manera de responder y corresponder al don. El síntoma más patente de vitalidad cristiana es el agradecimiento.
Cuando brota desde dentro y a través del deseo de la voluntad y de la decisión, emerge en la vida de uno, muestra el vigor, el empuje y la fuerza de su persona.
El agradecimiento a Dios situa, centra y esclarece el agradecimiento a las personas que pueblan el mundo, el entorno y el ambiente donde se desenvuelve normalmente la vida.
Agradecimiento a Dios
agradecimiento a los hombres
significa que
se siente creatura
se siente hermano de los demás
La persona que sabe ser agradecida es jovial, abierta, comunicativa, atenta, despierta…
El ser agradecido da un talante especial inconfundible, diríase que da nervio y vida a la cristalización y la fermentación de lo cristiano.
No ser agradecido es claro síntoma de haber sido atacado y vencido por el virus del orgullo.
El orgullo cuando es acrecentado por la vanidad o la envidia o por las dos cosas a la vez crea:
cerrazón
suficiencia
crítica amarga
y hasta ataques personales
cuando no se es agradecido por distracción, por estar demasiado ocupado… no crea actitudes virulentas, y si a veces sólo cierta desgana en beneficiar por parte de los que están en posición de poder hacer algo más por los demás.
El agradecimiento no es como puede pensar, uno que no piensa en profundidad,
servilismo
chaqueteo
pelotilleo
El refrán que dice que “es de bien nacidos ser agradecidos” expresa una verdad muy viva que puede avivar y dar brillo a muchas situaciones.
Ser agradecido es muestra inequívoca de ser sensible, atento y deferente.
Algo de simpatía de cariño y hasta de ternura emerge siempre en el trato con la persona que sabe y procura ser agradecido.