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27/FEB/2026
Los que fueron y no están
Reflexión sobre quienes vivieron el Cursillo y se alejaron al sustituir la fe por moral o religiosidad. Advierte sobre manipulaciones y propone volver a lo Fundamental Cristiano: aceptarse, crecer y caminar en compañía, desde la simplicidad y libertad del Evangelio.

La verdadera historia de los Cursillos es la historia de los Cursillistas; al observarla, comprobamos que muchos que recibieron el mensaje, no lo viven en su aquí y en su ahora.

Esta realidad nos obliga a reflexionar para ver de localizar el punto de fractura, el punto de fuga o el punto de parada que ha solido motivarlo.

Deseamos que el esclarecimiento de este proceso sirva:

  • Para evitar que siga produciéndose, ya que, al estar identificado el peligro, es más fácil prevenirlo.
  • Para conseguir en lo posible que no eche la culpa al Cursillo de la desilusión que, si tiene suficiente personalidad, irremisiblemente se la acabará produciendo, precisamente por haber abandonado -consciente o inconscientemente- la pista del Cursillo.

Al salir del cursillo...

Al salir del Cursillo conseguimos:

  • Que entiendan lo que es ser persona
  • Que lo quiera ser

No tiene ninguna frontera, porque su frontera es su posibilidad optimizada por la Gracia.

Todas las...

Intenciones

Actitudes

Posturas

encuentran un vigor nuevo al...

motivarlas

dinamizarlas

acrecentarlas

en la órbita de la fe.

Se es radicalmente...

original

espontáneo

oportuno

Lo que se sirve, por el hecho de vivirlo, se muestra y se contagia con...

naturalidad

normalidad

humanidad

Al ir siendo lo que es no necesita dejar de estar donde estaba.

Cada momento vive con más ilusión donde está, porque acierta a ver con luz siempre nueva lo cotidiano

Mientras tiene ahí su punta de avance, capta, saborea y hace eficaces, todos los medios que el post-Cursillo le ofrece, ya que los emplea para todo lo que son necesarios y sólo para lo que son necesarios.

Mientras avanza en esta órbita, el eco que produce su postura en su circunstancia concreta va desde la sorpresa admirativa, al "cabreo" no menos admirativo, de quienes le tratan a diario.

Sin embargo, sucede con frecuencia que esta pista de fe, en sus dos vertientes cristiana y humana -de trascendencia y personalización- no tarda en serle convertida en otra cosa, que no obstante guardar una apariencia similar, es sustancialmente distinta:

  • O cambia su horizonte iluminado por la fe, por un mero planteamiento moral que le hace como constante y permanente una serie de exigencias de conducta que parece que le liberan porque le dispensan de la tensión creativa que mantenía, pero que a la larga o le complican porque no encajan con las nuevas realidades (que descubre o que se le imponen) o le terminan aburriendo.
  • O se instala en una religiosidad que le permite seguir creyendo que tiene fe, cuando en realidad su fe se ha trocado en simple confianza hacia quienes dicen actuar en nombre del Señor. La aparente seguridad que adquiere, le genera una actitud de superioridad, al menos espiritual, desde la cual se centra en una circunstancia y en una actividad, ya típicamente "religiosa", desvinculada de su realidad cotidiana, que sigue atendiendo sin ilusión y hasta son conmiseración hacia los demás.

Alineados

Los que se refugian en la moral, inician un proceso que les lleva, de estar centrados en si mismos y proyectados a todos los campos de su realidad y su intención, a estar polarizados en lo profesional, en los negocios, en la política, en lo social, etc... y convencidos de que su proyección les justifica como personas, hasta que se decepcionan, se neurotizan o se alienan definitivamente.

Cambiaron su "hombre viejo" por otro más moderno, que no es sin embargo el "hombre nuevo" que inicialmente tras el Cursillo, consiguió ser.

Los que se instalan en la religiosidad, la ejercen:

En los Cursillos:

  • los encantados con el método
  • los que manipulan el Movimiento

En otro tinglado:

  • unos que, desde el otro tinglado, se aprovechan de los Cursillos.
  • otros que ven en el otro tinglado, la superación de los Cursillos.

Por libre:

  • Aunque siempre a la sombra o a las órdenes de un Reverendo distinguido.
  • Es bastante frecuente que la persona, para los aspectos laicos de su vida, se refugie en la moral, mientras que se instala en la religiosidad, en sus tiempos libres, como quien va a su chalet los fines de semana.

Motivos

Los motivos que originan más frecuentemente este proceso de trucaje de la fe por la moral o la religiosidad son:

Decepción

Se produce ordinariamente cuando quien tiene suficiente sentido crítico, observa que lo que viven los dirigentes y los Reverendos en lo cotidiano, no está al nivel de lo que le proclamaron en el Cursillo y de lo que él mismo está viviendo... o considera humildemente que se está pasando de rosca o se siente víctima de una piadosa estafa. No osará ser más que sus hermanos mayores en la fe u sustituirá la admiración de los santos por la imitación de los píos.

Desencanto

Tiene, normalmente, por causa, la actitud de alguno o algunos dirigentes (muy especialmente si son sacerdotes) cuando viéndole entusiasmado, le hacen el "caritativo" favor de decirle que comprenden su entusiasmo, pero tanto su ilusión, como los mismos Cursillos son algo a superar, como si se pudiera ser algo más que cristiano.

Encantamiento

Como el hombre que tiene fe y la vive, la expresa siempre con ilusión en su normalidad de manera espontánea y no tiene la sensación de hacer nada extraordinario, no suele faltar quien aprovecha esta disposición para invitarle a "concretar" en una actividad o compromiso determinados su afán de hacer operativa su fe.

Al empezar a actuar por motivos cristianos fuera de su normalidad, no precisa de la plena coherencia entre su vida y su acción, por lo que se va encantando con su acción, descuidando su vida.

Avales

La línea que marca el propio Cursillo para la orientación del cursillista es la que se consigue con el clima de comunicación que se facilita en la Reunión de Grupo y en la Ultreya.

Al comunicar cada uno lo que vive, lo que quiere vivir o lo que le duele no vivir, se van entendiendo dos cosas:

  • La realidad del otro es siempre objeto de respeto, a la vez admirativo y exigente, pero nunca blanco de manipulación.
  • La interacción de las diversas realidades que se comunican entre sí actúa de exigencia, para que cada una de ellas vaya siendo más profunda, auténtica y eficaz.

Sin embargo, es muy difícil que los cristianos entremos en esta dinámica de comunicación, abandonando la atávica relación de jerarquía-sumisión en que siempre nos hemos movido. De ahí que con frecuencia no nos limitemos a compartir experiencias y opiniones, sino que busquemos la vía de poder dar o recibir consejos, bendiciones o excomuniones.

En esta vía suele suceder que quien intenta vivir, casi siempre limpiamente y a veces por comodidad, solicite el consejo o dictamen sobre su conducta, de quien, juzga más autorizado en las cosas del espíritu.

En estas ocasiones el hermano mayor consultado no puede o no sabe dejar de ejercer de tal, aunque, eso sí, benevolentemente, le suele dar su dictamen en sentido aprobatorio.

Al haberle firmado con ello el aval de su actual conducta, posiblemente no se haya percatado de que le ha modificado esencialmente, con su punto de referencia, su escala de valores. Quien ha recibido el aval, tenderá a instalarse en el bastante de la moral o la religiosidad. Mientras tanto él como el Señor estaban contentos, pero no satisfechos, en lo sucesivo la satisfacción y la conciencia de ser bueno y aún mejor que los demás, es una evidencia casi imperceptible de que paró los motores, por lo que ya tan sólo podrá planear.

Despiste

Las caídas ocasionales por motivos verdaderamente enfrentados con la persona y el Evangelio son siempre separables, a menos que los "hermanos" que los perciben:

  • o no les duele, como le ha dolido al Señor y a él
  • o no saben perdonarlo y asumirlo como lo hace el Señor.

La moral de las grandes religiones es generalmente una ética de prohibiciones y precisamente por ello, y aunque no lo parezca, deja mucho más campo a la iniciativa y a la creatividad personal, ya que nunca prescribe que hay que hacer, ni como hay que hacerlo, limitándose a excluir tan sólo unos cuantos comportamientos fácilmente identificables como no convenientes.

En cambio, como formas de moral moderna se nos ofrecen auténticos códigos de conducta individual y social que dicen liberar al hombre al desligarle de unas prohibiciones y canjeárselas por unas imposiciones

Lo fundamental cristiano

Por contraste con el "Triangulo de las Bermudas" que se dice es un lugar donde se pierden barcos, aviones y personas, todos tenemos dentro y a nuestra disposición, otro "triangulo" que sirve para lo contrario: para que la persona que lo desee pueda encontrarse a sí misma.

COMPRENDER QUE PUEDE SER MEJOR (Posibilidad) ADMITIRSE COMO UNO ES (Identidad) HACER EL CAMINO EN COMPAÑÍA (Realización)

La persona al encontrarse en este triángulo básico y orientado por él en su situación concreta

  • asume el pasado
  • agradece el presente
  • cree en el futuro

Se diría que tomando posesión de su personalidad recorre el itinerario que va de ser simple individuo para sentirse persona.

Tal vez lo más complicado es hacer comprender las realidades simples.

La simplicidad de los Cursillos de Cristiandad, que es sin duda ninguna, el punto de arranque de su potencia y de su universalidad, no ha sido aún captada ni asumida por mucha de la gente que los maneja, incluso con entusiasmo y en ocasiones hasta con eficacia.

Todo lo profundo es simple. La persona, el Evangelio, son simples

La simplicidad de lo profundo hace más atractiva la tentación de complicarlo; y ello siempre es fácil, porque lo profundo es siempre frágil, manipulable y adulterable.

Cuando se introduce complicación en los Cursillos, suele hacerse con la mejor de las intenciones, para mejorarlos, para adaptarlos al tiempo y al lugar, etc. pero el intento suele revertir en la tergiversación o en la instrumentalización del mensaje, y sirve sólo para aumentar la proliferación de la flora y la fauna de las "cosas pías" que ya existen en cantidades astronómicas en la Iglesia de Dios. Tal cosa es inevitable que suceda, ya que el Movimiento de Cursillos, desde su raíz a su intención, está pensado neta y escuetamente para estar al servicio de lo FUNDAMENTAL CRISTIANO y nada más que lo fundamental, pero tampoco menos.

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