LOS MEDIOS
Estamos en el imperio de los medios, aturdidos por ellos por su cantidad y por su calidad.
De cada vez son más y mejores, aunque no nos hagan ni más ni mejores hombres.
Hay medios para todo y remedios para casi todo:
Los medios no pocas veces tienen la finalidad de lograr que no veamos la finalidad. De distraernos con lo superficial para que no profundicemos, para que no echemos raíces de convicción con el fin de que más fácilmente puedan manipularnos.
LA FINALIDAD
Siempre la falta de finalidad cuando la finalidad se eclipsa, se esconde, se difumina, se desenfoca, se tergiversa, se oscurece. A los medios para hacer camino hacia ella les ocurre lo mismo, no aparecen claros, ni certeros, ni eficaces.
Cuando la finalidad no aparece clara, diáfana y verdadera, la voluntad se destensa y el entusiasmo se hace difícil y hasta es visto como ingenuidad por los que no saben acercarse al núcleo esencial de lo que en realidad se pretende.