TU, que cuando "mandaban" los padres eras hijo, y ahora que "mandan" los hijos, eres padre.
TU, que tal vez vives escandalizado, contrariado y confuso por tantas cosas que te parecen incomprensibles, y no hallas la VERDAD porque no ha crecido contigo.
TU, que te dedicas a consumir como todos, o a presumir como unos cuantos, pero que puedes asumir, que es sin duda lo que te toca, como cristiano que has querido ser y has sido en tantas ocasiones:
El encontrarse con uno mismo
El descubrir a los hermanos
El toparse con Cristo
el de entonces, de ahora y de siempre
TU, que lo experimentaste en la primera hora, a ti que te ha dolido más de una vez haberlo olvidado,
TU, que por no haberlo olvidado del todo, a veces te has debatido entre un puritanismo de herencia y un erotismo de préstamo, no te niegues a experimentar la alegría de una mayor profundización y el gozo de sentirte amigo de tus hermanos.
Si nos ponemos en comunicación contigo es porque tú eres un eslabón vivo de la cadena de realidades que ha hecho posible que los Cursillos llegaran a los 5 Continentes.
Si te decides, no olvides que, con tu presencia entre nosotros, aumentarás nuestra alegría.