Volver atrás
25/MAR/2026
¿Cursillos de Cristianía?
Bonnín analiza los valores del hombre actual y propone que los Cursillos, centrados en la persona y la amistad, respondan a su búsqueda de sentido. Subraya la necesidad del encuentro consigo mismo y de expresar lo cristiano de forma más actual.

A medida que intentamos profundizar en la idea germinal de los Cursillos, para planificarla, seguimos descubriendo que tienen potencialidad para dar nervadura cristiana a las realidades de hoy.

Observamos que el hombre de hoy adopta unas concretas actitudes ante los valores que maneja. Y que en su “bolsa de valores” hay algunos que se desean pero no se idealizan (es decir, que se cotizan pero no se valoran) que son básicamente el dinero, el poder –con su derivada al alcance de todos los bolsillos, que es la competitividad, el sexo (aunque ya en un cierto reflujo), las ansias de evasión o de originalidad que suelen orbitarse a través de la droga, y la seguridad –material en el que puede y moral en casi todos-. Nadie dice que centre su particular utopía en estos valores, pero son los que centran y tensan su atención.

Frente a estos valores hay otros que por el contrario se idealizan y no se desean en el hombre de hoy. Se valoran, pero no se cotizan: tales la libertad-todos la exigen y casi nadie la ejerce-; el trabajo, que se pondera, pero se minimiza – trabajar lo menos posible y cobrar lo más – excepto cuando el trabajo de uno conlleva poder; la justicia o la igualdad; y finalmente el misterio, vestido de meditación trascendental, de horóscopos, de ovnis o de antiguas religiones que “visten” y no comprometen.

Finalmente hay unos pocos valores que el hombre de hoy a la vez desea e idealiza, cotiza y valora. Son a nuestro entender tan sólo la persona, la amistad y el tiempo libre, ocasión para el desarrollo de ambos.

Frente a este panorama han adoptado una actitud lúcida quizá solamente los que manejan la política – instando a algo que se cotiza, aunque no se idealice como es el poder, en nombre de un valor que se idealiza, aunque no se cotice como es la libertad o la justicia -, y la grandes religiones, incluida la nuestra, ofreciendo un “cocktail” de misterio y seguridad.

En general solamente se utilizan los valores cotizados y valorados de la persona y la amistad como señuelos de otros: a través de tal “tinglado” de dinero o de poder podrás hacer amigos, o a través de tal tema misterioso podrás ser más persona.

Los Cursillos son algo que se basa en la persona y en la amistad y desde ahí se han propuesto siempre llegar a todo. Es por tanto la plataforma más centrada en el auténtico centro de interés del hombre actual. Y sin embargo no tienen la incidencia que deseamos en esa realidad que inconscientemente los ansía.

Creemos que ello se debe a que el Cursillo es casi sólo el modo más simple de evidencia o recordar las evidencias olvidadas, quizá la mayor evidencia que muchas veces hemos olvidado nosotros es la importancia que tiene el encuentro con uno mismo. El encuentro con Cristo y con los demás desde una plataforma que no sea el encuentro del hombre consigo mismo es cerrar una herida en falso, y quizá por ahí se escapa gran parte de la energía de los Cursillos. 

Estamos trabajando en ello, como usted sabe. Intentamos clarificar el itinerario del hombre hacia sí mismo; para esclarecer, simplificar y en definitiva posibilitar sus posibilidades. Convenios de que únicamente se puede generar el triángulo liberador: persona – amistad – Evangelio si el hombre se sitúa de veras ante sí mismo. Le adjunto la primicia de un esquema que esta línea hemos elaborado en estas últimas semanas.

Nos preocupa también que una vez que el hombre se ha encontrado consigo mismo y con Cristo y los demás en la Iglesia, a través del Cursillo, se vea inmerso en una realidad que se expresa de un modo en que el lenguaje de nuestro tiempo no patentiza toda la hondura del hecho. Efectivamente ni “cristianismo” ni “Cristiandad” suenan hoy de un modo gratificante para el hombre normal de la calle. “cristianismo” por la conjunción de un “ismo” – connotación de parcialidad, de tendenciosidad apasionada – con Cristo, resulta una auténtica contradicción “in terminis” a los oídos del hombre de hoy. Cristiandad tienen resonancias de Iglesia constantiniana, de estructura temporal de poder que se ejerce en nombre de Cristo; lo que tampoco refleja adecuadamente nuestra propuesta. Quizá necesitemos estudiar la conveniencia de usar un neologismo – que no lo es tanto- como “Cristianía”. Si de alegre, alegría; y de hombre, hombría, la interiorización de lo cristiano en la realidad diaria puede verse definida como cristianía. Cursillos de Cristianía puede resultar quizá hoy más sugerente que Cursillos de Cristiandad. Es algo a estudiar aún pero que está inmerso en la idea germinal de expresar lo evangélico de un modo personal y actual.

Eduardo Bonnín Aguiló

Compartir
Regístrate
Disfruta de todo el contenido.
Accede a este contenido completo y descubre en profundidad el legado de Eduardo Bonnín. El registro es gratuito y solo te tomará un momento.
Contenido relacionado
Ir al legado
Sobre la
Fundación
Nuestro fin es preservar y difundir el legado que Eduardo Bonnín Aguiló, fundador de los Cursillos de Cristiandad, dejó al mundo.
Hazte socio
de la fundación
Tu apoyo es clave para continuar difundiendo el legado de Eduardo Bonnín. Al hacerte socio, contribuyes al desarrollo de proyectos que mantienen vivo su mensaje y permiten que más personas descubran la riqueza del carisma de los Cursillos de Cristiandad.
Suscríbete al boletín de la Fundación
Nombre
Email
Regístrate
Disfruta de todo el contenido.
Accede a este contenido completo y descubre en profundidad el legado de Eduardo Bonnín. El registro es gratuito y solo te tomará un momento.
Has tu aporte.
Puedes colaborar con un aporte único o periódico, por el monto que tú decidas. Tu ayuda contribuye con el mantenimiento de la Fundación. ¡Estamos agradecidos!
Email
Monto (EUR)
Gracias por tu mensaje.
Ha sido recibido por la Fundación y estamos trabajando para responderte lo antes posible.
Si tienes alguna otra consulta o necesitas más información, no dudes en contactarnos.
¡Te deseamos un gran día!
Gracias por tu suscribirte.
Muy pronto comenzarás a recibir el Boletín de la Fundación Eduardo Bonnín Aguiló en tu casilla de correo.
¡Te deseamos un gran día!