El Movimiento de Cursillos persigue, y por la gracia de Dios, consigue provocar el HAMBRE de Dios en las personas, y, si siguen en la misma línea del cursillo, mantenerles despierto el APETITO, para que lo FUNDAMENTAL CRISTIANO cale en la vida, la oriente y le dé un sentido que va plenificándose con la vida misma. HAMBRE DE DIOS que significa GANA Y NECESIDAD DE DIOS, por descubrir que EL es –en CRISTO- el único que se toma en serio al HOMBRE.
Y como es el HOMBRE- y TODO EL HOMBRE- el que ha sido salvado por CRISTO, LA CONCIENCIACIÓN de la necesidad y la GANA de CRISTO es lo que puede engendrar en el HOMBRE la FE, la ESPERANZA y la CARIDAD que irán iluminando su camino para ir siendo lo que DIOS espera de él.
Los hombres pasan por el Cursillo, reciben un impacto. Si el Cursillo, los tres días, proponen UNA OPCIÓN verdaderamente cristiana despiertan el HAMBRE de DIOS.
EL HAMBRE DE DIOS no surge para ser saciada sino para ser aumentada o mejor: a medida que el HOMBRE que se mueve impulsado por ella intenta serle fiel, en la misma medida se da cuenta que se le presentan nuevos horizontes y nuevas metas que la acrecientan (-el hambre-) y que tienden a situarle en los límites de lo posible.
¿Reciben REALMENTE todos los que asisten a un Cursillo este impacto, que por encima de lo únicamente sensible o del simple conocimiento intelectual, conmueve lo más profundo del ser hasta transformarlo y hacerlo RENACER a una nueva ACTITUD FUNDAMENTAL ante el sentido de la vida?
¿Se de siempre el compromiso de la persona?
Para contestar a estas preguntas creo que hay que tener en cuenta que esta ACTITUD CRISTIANA se manifiesta en TRES ASPECTOS: da una misma realidad: LA FE, LA ESPERANZA y LA CARIDAD.
LA FE, LA ESPERANZA y LA CARIDAD, en el sentido evangélico no tienen sentido consideradas AISLADAMENTE. De modo que una FE y una ESPERANZA sin CARIDAD, no son ni FE, ni ESPERANZA, ni CARIDAD.
La ACTITUD CRISTIANA surgida en el Cursillo carecerá, pues, de consistencia si fallara en uno de los tres aspectos de FE, ESPERANZA y CARIDAD.
FE: Contacto con el DIOS personal. CRISTO. PIEDAD. SOLIDEZ Y CONTINUIDAD.
ESPERANZA: Sentirse amado por DIOS. IMPETU. ALEGRIA. INICIATIVA.
CARIDAD: EFICACIA Y JUEGO LIMPIO. Actuar por AMOR no es hacerlo por tener la conciencia tranquila o revalorizar el propio yo. Compromiso eficaz y liberador con las exigencias que despierta el HAMBRE DE DIOS en el doble aspecto de AMOR A DIOS Y AMOR A LOS HERMANOS.
Posibles fallos: Piedad sin fe. Alegría o iniciativa sin esperanza y altruismo sin caridad.
CUESTIONES: Lo que es verdad en el Cursillo, ¿puede seguir siéndolo después? ¿En qué medida? Una posible ilustración de la inteligencia con miras a exponer(le) criterios verdaderos que puedan ser base de convicciones profundas, ¿coarta la libertad o facilita su libre ejercicio?